Review: EXESSUS y el viaje eterno de “Asynapse”

Un viaje interestelar ha comenzado a surcar los mares de estrellas en dirección hacia lo desconocido. Una experiencia digna de la música extrema, ya que todos sus tripulantes tienen un objetivo en común. Llevar el mejor thrash metal nacional a cualquier rincón del universo, donde nadie ha llegado antes. Un hito que no pasa desapercibido desde la Tierra. Cuatro hombres han sido los artífices del logro. En cinco años, un récord casi espacial, construyeron su propia nave intergaláctica, llamada Asynapse. En su interior, los miembros de EXESSUS llevan su estilo thrasher a lo largo de los eones para no regresar, dejando toques variados en la estética groove, progresiva y melódica. ¿Quieres formar parte del viaje? Con sólo escuchar este segundo álbum, la imaginación se quedará corta en la inmensidad del vacío estelar.

Desde el inicio se nota una leve ambientación musical que, por así decir, da un aspecto interestelar al álbum, como si fuera un telón de fondo. Ciertamente, para recrear la imaginación, es un punto muy a favor para EXESSUS. A golpe de coro y estribillo, Bloodshed comienza a retumbar en el vacío universal, encendiendo las estrellas. Sin mucha velocidad ni una facción puramente old school, el thrash catalán se nota en la potencia que se pone en cada acorde y riff, al igual que en la calmada y fuerte voz de Iván. El tono groove engrandece la tonalidad en las zonas solistas y el grito único del tema resuena en la Luna. Subiendo las graves para reventar planetas y expandir la sonoridad, el bajo de Gerard gana protagonismo absoluto en Oblivion. Si hay que perderse entre la materia oscura, ¡que sea a lo grande! El cuarteto mantiene la potencia y aumenta la rapidez en la estructura musical. Los motores queman más combustible y nos acercamos a Marte. Un break acústico antes del solo es ideal para despertar al planeta rojo y retirar el cinturón de los asteroides del camino. Llegando a los gigantes, EXESSUS incrementa, de forma notable y dedicada, su estilo thrasher en cualquier aspecto. Los fuertes vientos de Júpiter chocan con las ondas de No King, provocando una génesis explosiva de vórtices y manchas gigantescas. Toda la dinámica gaseosa vibra al son de los brutales riffs y los pequeños breaks que cambian el sentido planetario. No se libra tampoco Saturno, pues Paths hace que los anillos se conviertan en un cúmulo de melodías y voces limpias que combinan en un caos thrasher que parte al planeta en un sinfín de vibraciones al compás de los breaks acústicos e instrumentales. Una diversidad musical que demuestra el poderío técnico y habilidoso de los cuatro tripulantes.

Entre Ferran y Gerard hay una sincronización tan intensa que son capaces de girar el eje de rotación de Urano en perpendicular. El tremendo corte Strength, con una estructura puramente thrasher y sin toques melódicos, dobla la densidad del planeta como si fuera papel y cambia la órbita de sus lunas. Los breaks, unidos al tono rabioso de Iván, llegan al Sol sin ningún problema, causando alteraciones de la ardiente superficie. A su paso por Neptuno, EXESSUS manda otra obra de gran thrashería que despierte la atmósfera y remueva los océanos de hielo. Inner Parasite genera unos golpes variados que no se desvían del estilo iniciado en el disco. Mediante riffs más progresivos en los breaks, el planeta arma unos moshpits acuáticos visibles desde toda su superficie. Crear una fuerza gravitatoria de tal magnitud es el resultado de un trabajo personal arduo y constante. Pequeño, aislado y solitario… Y la banda no se olvida de Plutón. Singular es una dedicatoria a ese desconocido planeta que pocos consideran parte del sistema solar. Por ello, siendo el tema más corto y casi melódico del disco, la medalla favorita queda en él. Los coros cambian en los estribillos, la tecnicidad otorga un espectacular solo afilado y los ritmos varían hasta la acústica, que se hace necesaria entre tanta bestialidad. Fuera de los límites sistemáticos, ellas vagan solas, llevando los pocos logros de una raza que jamás volverá a existir. Voyager nos introduce en la versatilidad interpretativa de aquellas sondas perdidas en la inmensidad espacial. Toques de blues, jazz, soledad, melodía… Se podría decir que es una canción que expresa todo lo que ven, oyen y sienten las gemelas. Una balada con sus toques thrashers mediales que recuerden a los vestigios de la carrera espacial.

El Sol queda como un punto brillante en la oscuridad que se extiende en todos los ámbitos, y nada queda sujeto a una hipotética vuelta. Iván y Ferran cogen las guitarras acústicas y celebran la dilatación espacial con Leaving. Nebulosas, estrellas, galaxias… Todo se puede ver en un precioso corte nítido y perfectamente ejecutado. Más allá de lo conocido, Old Chains rememora aquellos obstáculos que el ser humano se ha impuesto así mismo y que, en el espacio, la libertad domina en la eternidad. El estilo clásico se hace más patente y algunos ritmos pegadizos se combinan con los coros, haciendo danzar los pocos objetos celestes cercanos. Sin nadie que les coarte, EXESSUS hace gala de su musicalidad, aunque pocas trazas llegan a su planeta natal. Hay que hacer una recopilación de todo lo acontecido hasta ahora, fuera fenómenos o experiencias estelares. En unos 13 minutos de duración, las sondas hermanas reciben la información de Notes of the Soul Part II para enviarlas a la Tierra. Un derroche de melodías progresivas, toques groove, acústicas y estilo thrasher que se hace corto. Todos los conocimientos y praxis del cuarteto se combinan para relatar las vivencias que tanto ansía saber la Humanidad. Al final del trayecto, la nave alcanza una extraña área que succiona la materia adyacente. Atraídos de manera irreversible y distorsionando el espacio-tiempo, Welcome to the Hole revienta las ganas de atravesar el espacio y entrar dimensiones desconocidas e inalcanzadas por la propia luz. El disco de acreción ha cogido el transbordador y en su límite de sucesos, el thrash metal termina de la forma más brutal y nunca vista. El unísono de las canciones se junta para decir adiós… ¡O eso creían ellos! Tras la singularidad del agujero negro, EXESSUS parece renacer en el espacio y en él seguirán, llevando su metal extremo donde sea necesario.

Los motores cambian la red espacial a su paso, la nave alcanza lugares inexplorados y EXESSUS viaja con su objetivo expansivo bien claro. En el recuerdo de sus orígenes, Asynapse ha dado comienzo a una etapa diferente del thrash metal clásico y el futuro es prometedor. Desde The Metal Family, vuestro redactor y crítico Wesker le adjudica una sanguínea nota de 8,8. No volverán ni habrá un retorno, pero siempre nos quedará la esperanza en que seguirán adelante, sin importar lo que encuentren.

TrackList

1 – Bloodshed

2 – Oblivion

3 – No Kings

4 – Paths

5 – Strength

6 – Inner Parasite

7 – Singular

8 – Voyager

9 – Leaving

10 – Old Chains

11 – Notes of the Soul, Part II

12 – Welcome to the Hole

13 – Paths (Versión Extendida)

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