La formación británica de rock y metal alternativo, CALVA LOUISE, regresa con el estreno de su nuevo single, La promesa, ya disponible a través del sello Mascot Records. La canción llega acompañada por un impresionante videoclip cinematográfico que continúa la elaborada narrativa de ciencia ficción que la agrupación ha ido construyendo a lo largo de sus anteriores trabajos discográficos.
La trayectoria de este trío con raíces latinas está tejida por una fascinante combinación de influencias culturales e identitarias. Los integrantes del grupo proceden de distintos rincones del planeta: la vocalista y guitarrista Jess Allanic es originaria de Venezuela, el bajista Alizon Taho proviene de Francia y el batería Ben Parker es oriundo de Nueva Zelanda. Desde la fundación del proyecto en 2016 dentro de la escena underground de Londres, CALVA LOUISE ha destacado por un directo en constante e impactante evolución, así como por unas composiciones fuertemente entrelazadas a través de grandes arcos narrativos e imágenes de estética futurista.
El proceso de creación ha seguido una filosofía marcadamente do it yourself. La propia Jess Allanic explica los detalles del desarrollo técnico y el trasfondo conceptual del tema: «El proceso de grabación de La promesa lo realizamos íntegramente nosotros en casa con nuestro propio equipo, excepto la batería, que se grabó en The Ranch, en el sur de Inglaterra. Justo después me puse de lleno con la producción para elegir y ajustar el sonido que identifica a la banda, y luego organicé las pistas para la mezcla y el mastering, de los que se encargó Jeff Dunne (KNOCKED LOOSE, MAKE THEM SUFFER, WHITECHAPEL).» En cuanto al mensaje lírico que encierra la pista, la cantante añade: «La promesa trata sobre esa sensación abstracta de fuerzas invisibles que te empujan a seguir adelante. Aunque algunas de esas fuerzas pueden ser positivas, otras pueden convertirse en promesas vacías que se quedan arraigadas en forma de obsesiones y delirios, difuminando así los límites entre hacer lo correcto, aceptando un camino más desafiante, o elegir ignorar las consecuencias de tus propias acciones, porque es más fácil.»

