Después de tantos años acudiendo a conciertos y festivales, en España o fuera de ella, nos adentramos en un círculo donde, si bien no hemos visto todas las bandas, sí sabemos cómo suenan y qué esperar en directo. Pero, en esta ocasión, nos lanzamos al desconocido y nos enfrentamos a la escena francesa y a su lote de sorpresas.
El viaje hasta Saverdun, en Ariège (sur de Francia), nos permitió ponernos al día con las bandas mediante las playlists que teníamos preparadas, pero no hay nada como verlas en directo para quitarse las dudas y perder los prejuicios.
Llegamos a la Salle de la Laure, una antigua tienda de bricolaje reformada como sala multiusos por el pueblo, y comprobamos que es muy extensa y que, además del público, caben los stands de merchand y otros puestos de venta o tatuaje. Fuera, y sin salir del recinto, encontramos una espaciosa zona con los puestos de comida y mesas para comer, aunque el frío extremo no invita a salir, solo a recoger la comida y volver a meterse dentro.
Una vez dada la vuelta a la sala, nos preparamos para ver a la primera banda del festival, que además ese día debutaba en directo sobre las tablas del Metal Fest 09.



















