Crónica: GUADAÑA + TRAGO MORTAL – Llegó la Regeneración – Sala Venom (Coslada)

Hay noches en las que uno tiene que elegir. El calendario está hasta arriba de conciertos, festivales y eventos, pero cuando aparece una fecha con GUADAÑA en el cartel, para un enfermo del heavy como el que firma estas líneas, hay poco que pensar: Coslada era el destino.

Llevábamos tiempo esperando este concierto de los isleños y, además, había ganas de escuchar en directo algo de su nuevo trabajo, Regeneración. Así que, pese a la competencia de otros eventos aquella noche, la elección estaba más que clara.

Y la noche comenzó incluso antes de entrar en la Sala Venom. Antes del concierto tocaba cargar las pilas y nos fuimos a cenar a un bar cercano. Allí nos encontramos con Isaac Palón y Jero Ramiro, que nos estuvo hablando maravillas de su nuevo disco y, de paso, nos invitó a la escucha de prensa que tendría lugar unos días después. Evidentemente, allí estaremos para contarlo. Pero claro… cuando ves a Jero Ramiro por allí, la mente empieza a hacer de las suyas. Uno piensa inmediatamente en Reencarnación, aquel tema que compuso para SANTA y que después formaría parte del primer disco de GUADAÑA. ¿Podría caer una aparición sorpresa? Pues no. Nuestra mente calenturienta se quedó simplemente en eso, en una fantasía. ¡Una lástima! (risas).

Con las ilusiones estelares aparcadas, tocaba entrar en materia.

TRAGO MORTAL

Los encargados de abrir la noche fueron los toledanos TRAGO MORTAL, una banda que apuesta por ese rock and roll directo, crudo y macarra que no necesita demasiadas florituras. Aquí se viene a tocar, a sudar y a pasarlo bien. Y lo hicieron alternando composiciones propias con versiones, una fórmula que funcionó especialmente bien teniendo en cuenta que buena parte del público todavía no conocía demasiado su propuesta.

Relatos cortos, Consume y Sin sentido fueron mostrando su propia cosecha, mientras que las versiones fueron levantando todavía más a una sala que poco a poco se iba metiendo en faena.

Y llegó GUNS N’ ROSES con It’s So Easy. El bajista se puso al frente del micrófono y aquello terminó convertido en uno de esos momentos en los que público y escenario son prácticamente una sola cosa. La cantamos entera. Bueno, la cantamos todos. Después llegó Wild Thing, de THE TROGGS, esta vez con el guitarrista tomando las riendas vocales.

Más temas propios, como Mente nublada, Nena, Tu cuerpo, esta última dedicada a Claudio, una persona en silla de ruedas por una discapacidad física. Un detalle que demuestra que detrás de una banda de rock también hay historias, personas y emociones.

No es tan fácil olvidarte, Dócil y Ya ves mantuvieron esa esencia de rock and roll de barrio, mientras que Heroes, la inmortal canción de Bowie, aportó otro color al repertorio.

Mala impresión, Nunca te calles y Ten cuidado con el perro pusieron el punto final a un concierto honesto, divertido y sin artificios.

TRAGO MORTAL había cumplido.

Setlist

En la silla eléctrica

Relatos cortos

Consume

Sin sentido

It’s So Easy

Wild Thing

Mente nublada

Nena

Tu cuerpo

No es tan fácil olvidarte

Dócil

Ya ves

Heroes

Mala impresión

Nunca te calles

Ten cuidado con el perro

Y ahora sí, llegaba el momento que todos estábamos esperando. Había muchas ganas de volver a ver a GUADAÑA y, sobre todo, de comprobar cómo funcionaban en directo los nuevos temas de Regeneración. Después de unos pequeños problemas técnicos, llegó el momento. Las luces, la tensión, la expectación… Y arrancaron con una sorpresa: No hay rendición, precisamente uno de los temas nuevos. No nos la sabíamos. ¿Problema? Ni de coña. Cuando uno es fan y está en primera línea, si no se sabe la letra se tararea la última palabra de cada frase. Es una ley no escrita de los conciertos de heavy. (risas). Después llegó La suerte, recuperada de aquel fantástico Deryaz, y aquí ya no había excusas: empezábamos a jugar en terreno conocido.

Tras la presentación y las primeras bromas llegó uno de esos momentos que explican perfectamente qué significa GUADAÑA para su gente. Guerreros de la tempestad, aquello fue cantado a grito pelado por toda la sala. Y entonces llegó Sangre de mi sangre, que Salva dedicó a los que estábamos allí tramando nuestras habituales diabluras. Y cuando digo habituales, quiero decir también temidas. El Club de Fans de GUADAÑA estaba en casa. Y probablemente Salva se arrepintió de habernos dedicado el tema. Ser uno mismo y Erytheia fueron dos auténticos trallazos. El público estaba entregado y la temperatura de la sala no paraba de subir. En Yo soy la ley, Salva comentó que no había traído su famoso bastón de mando.

No había terminado la frase cuando apareció una guadaña. Problema solucionado. Ya teníamos bastón de mando.

La banda continuaba desgranando su repertorio y llegaba Nuestra revolución, otro de esos temas en los que, si nos dejan el micrófono, prácticamente se pueden ahorrar cantarlo. Después llegó Como hermanos. Y la sala saltó, literalmente, pero aquello era solo el principio de nuestras particulares acciones de guerrilla. De repente comenzaron a aparecer cientos de flores, con aquel aire de tablao flamenco que nadie había pedido pero que, evidentemente, necesitábamos. Algunas terminaron en la solapa de Glory, otras, directamente, en la oreja de David, batería de la banda. Porque un concierto de GUADAÑA puede tener heavy metal, guitarras, bajos, batería, voces y… cualquier cosa que se le ocurra al Club de Fans.

Hay que destacar también el trabajo de José Rubio a las guitarras. El cordobés vuelve a demostrar que está hecho de otra pasta y que cuando se pone al frente de las seis cuerdas no falla. Precisión, potencia y ese punto de experiencia que hace que las canciones crezcan sobre el escenario. A su lado, José, al bajo, aporta esa veteranía de quien lleva mil batallas encima, sosteniendo las canciones con solidez y dando a la banda esa base que muchas veces no se aprecia lo suficiente desde el público. Y mientras tanto, Salva y Glory siguen haciendo de las suyas.

Y por fin llegó otro de los momentos más esperados. Las primeras notas de Regeneración comenzaron a atronar por la PA de la Venom. Nuevo material, nueva etapa, pero la misma esencia. Y si alguien pensaba que aquello iba a terminar tranquilamente, evidentemente no conoce a GUADAÑA.

La traca final llegó con Dios del trueno y, después, el imprescindible Karma, con el que pusieron punto final a una noche que se había convertido en una auténtica fiesta. Bueno, punto final musical. Porque todavía quedaba soportar una lluvia de tangas de lo más variopinta, desde estampados de leopardo hasta lencería de dudoso gusto. Digamos que la Venom aquella noche vio cosas, y nosotros también.

Cuando la noche ya estaba bastante avanzada, terminaba un concierto que, sinceramente, disfrutamos muchísimo. Y creo que eso es precisamente lo bonito de estas historias: cuando una banda consigue que el público se vaya a casa con una sonrisa, sudado, afónico y pensando en el próximo concierto, ha hecho su trabajo.

GUADAÑA lo volvió a conseguir. La próxima parada será Vitoria, Girls on Fire Fest. ¡Y allí estaremos!

Setlist

Intro

No hay rendición

La suerte

Guerreros de la tempestad

Sangre de mi sangre

Ser uno mismo

Erytheia

Yo soy la ley

Nuestra revolución

Como hermanos

Regeneración

Dios del trueno

Karma

Gracias a ambas bandas por el buen rollo y por hacer que estas noches sean mucho más que un simple concierto. Gracias a Manuel, de RK, por las facilidades recibidas para poder realizar mi trabajo.  Gracias a esos delincuentes confesos, entre los que me incluyo, del Club de Fans de GUADAÑA, que estrenaban equipaciones y banderas y que, una vez más, demostraron que seguir a una banda también significa formar parte de una pequeña familia. Y, por supuesto, gracias a toda la gente de la Sala Venom de Coslada.

Nos vemos en la próxima batalla. ¡Larga vida al rock and roll!

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