Hay conciertos en los que uno acude a disfrutar de la música, otros en los que busca dejarse llevar por la energía del directo y después están los de GUTALAX. En estos últimos, conviene tener claras las prioridades: reírse, participar en un buen moshpit y aceptar que el papel higiénico puede acabar volando por encima de tu cabeza en cualquier momento. La banda checa de goregrind llegó a la Sala Riff dispuesta a convertir la velada en una auténtica fiesta escatológica, con AVLAK y PAINSTORM como encargados de calentar el ambiente.
La cita, que colgó el cartel de sold out, confirmó que GUTALAX cuenta con una legión de seguidores dispuestos a entregarse sin reservas a su particular propuesta. Antes de que los protagonistas de la noche hicieran acto de presencia, dos formaciones madrileñas tuvieron la responsabilidad de poner en marcha la maquinaria y preparar el terreno para lo que estaba por venir.






