Ha pasado dos semanas desde el concierto de LINKIN PARK en Madrid y ahora, con las emociones más calmadas, podemos dar pie a hablar sobre lo que sucedió en la capital española los pasados 23 y 24 de junio.
Empecemos «desde cero», poco a poco, sin prisas; como si empezáramos desde la nada.
Hace treinta años del nacimiento de la banda estadounidense de nu y rap metal más famosa de todos los tiempos, veintiséis años han pasado desde la publicación de uno de los discos más vendidos de la historia del rock (Hybrid Theory); nueve años han pasado desde la última visita de la banda a nuestra querida tierra (entre el 22 y 24 de junio en el Download Festival Madrid 2017) y nueve años han pasado desde la muerte de Chester Bennington (a penas un mes después).
Con la fatídica «salida» de uno de los vocalistas de la banda, y uno de los mejores del género, LINKIN PARK tuvo que adaptarse a esta ausencia y, tras años de inactividad, llegó en 2024 el nuevo álbum de la banda (From Zero) que consolidaba a Emily Armstrong (DEAD SARA) como vocalista y a Colin Brittain (PAPA ROACH, ALL TIME LOW, A DAY TO REMEMBER, ONE OK ROCK, etc.) como nuevo batería, desde la salida de Rob Bourdon.


