Tercer y último día del Sun And Thunder en Mare Nostrum de Fuengirola, el día grande del festival, con el cabeza de cartel y bandas de gran renombre, además de otras que no tardarán en hacer hablar de ellas.
Tercer y último día del Sun And Thunder en Mare Nostrum de Fuengirola, el día grande del festival, con el cabeza de cartel y bandas de gran renombre, además de otras que no tardarán en hacer hablar de ellas.

La superbanda de thrash metal hacía escala en Fuengirola dentro de su gira española. NEFARIOUS está compuesta por músicos con una larga trayectoria en bandas como EXODUS, HEATHEN o DEATH ANGEL, y practica un thrash metal quizás menos agresivo que en sus bandas de origen, pero sin dejar de lado los rasgos característicos del género, con riffs afilados y una sección rítmica rápida.

Tocar a las 16:30 no ayuda, pero sus tablas les han permitido captar la atención del público, que acompañó a Sean Rivera en todo momento. Un buen rato de tralla para abrir la jornada.
Personalmente me ha agradado mucho la banda, y empezaré a seguirla más atentamente.

El trío multinacional afincado en Reino Unido, CALVA LOUISE, llega al Sun And Thunder para presentar su propuesta de metal alternativo. Desde el primer segundo la acogida ha sido espectacular por parte del público, que lo ha pasado en grande con un sonido altamente electrónico.
Jess Allanic alterna la guitarra y el teclado (muy chulo, por cierto, ya que estaba sobre un soporte móvil y lo podía apartar cuando no lo usaba), y Alizon Taho el bajo y los samplers, lo que no impidió que tuvieran movilidad y una gran presencia sobre el escenario.

CALVA LOUISE hizo bailar al Mare Nostrum, que, a pesar del calor aplastante, se estaba llenando poco a poco.
Una apuesta ganadora que ha sorprendido a la mayoría; a mí también.

Una leyenda del heavy metal embarcó en el Sun And Thunder: más de tres décadas dedicadas al heavy metal. Ralf Scheepers y Mat Sinner llegaban con nuevo disco, del cual dieron algunas muestras como Hunter, aliñado con clásicos como Nuclear Fire o Fighting the Darkness.

¿Qué se puede esperar de una leyenda? Que diera una lección de saber estar sobre las tablas, con Ralf demostrando una gran calidad vocal y Mat Sinner que, a pesar de los años, llena el escenario con su aura.
Una hora de actuación que sabe a poco y el público pidiendo más. El cierre con Metal Is Forever fue apoteósico, dejando a la asistencia al rojo vivo.

De la mente privilegiada de un gran soñador nació hace más de 25 años AVANTASIA. Un sueño para los amantes del heavy metal donde se reunieron las grandes voces del género y que marcó el regreso al heavy metal de Michael Kiske.
Tobias Sammet tenía un plan y ha conseguido desarrollar un universo alrededor de un proyecto que parecía efímero, pero se convirtió en una realidad hecha para perdurar.
El show, cuidado hasta el más mínimo detalle, se centró mayormente en la primera etapa de la banda y sus discos más emblemáticos, The Metal Opera, The Metal Opera Pt. II y The Scarecrow, acompañado de temas más actuales como Creepshow.

Las colaboraciones fueron de primer nivel: Ronnie Atkins, Ralf Scheepers, Kenny Leckremo, Herbie Langhans y Chiara Tricarico. Como siempre, el encadenamiento entre temas y cantantes fue muy fluido.
El público se lo pasó en grande cantando cada uno de los temas para deleite de Tobias Sammet, quien dice que el público español es el más especial. Tobias disfrutó y avisó de que el año que viene el regreso de EDGUY pasaría por España.
Esperaremos el regreso de AVANTASIA, porque 90 minutos quedaron muy cortos a gusto de todos los presentes.


Para terminar la velada teníamos uno de los platos fuertes del festival: SOEN. La banda desplegó su metal progresivo para deleite de los presentes.
Las etiquetas engañan, y para mí el metal progresivo —una etiqueta tan vasta como el océano— no se corresponde con la idea que me hago del género (temas interminables, técnicos y hechos por músicos para músicos); al contrario, estamos ante temas de fácil asimilación y melódicos.
Sobre la escena, Joel Ekelöf comanda una nave que nos lleva por caminos oscuros y melancólicos, bien secundado por unos músicos de una calidad tremenda.

El público se entregó en cuerpo y alma a la banda, formando un mar humano sacudido por la batería de Martín López, alma de la formación junto a Joel.
Un cierre de festival por todo lo alto, con el público quedándose largos minutos pidiendo más, pero no fue el caso. El paso de SOEN por el Sun And Thunder fue fugaz, pero dejó una marca indeleble en los que estuvieron allí.
Así acaba la segunda edición del Sun And Thunder; así acaba de manera definitiva el Sun And Thunder, con sensaciones encontradas por los momentos vividos y los que se pudieran haber vivido.
¡Hasta siempre, Sun And Thunder!