Crónica: XVIII TAJUÑA ROCK celebrando la mayoría de edad y apoyando el metal

Dieciocho años. Aunque, si hacemos cuentas, podrían haber sido algunos más, porque entre pandemias, aplazamientos y situaciones que todos conocemos, el TAJUÑA ROCK ha tenido que sortear más de una tormenta. Pero este año tocaba celebrar la mayoría de edad de uno de los festivales más queridos y veteranos del sureste de Madrid.

Y lo hacía con un cartel variado, de esos capaces de reunir a públicos muy diferentes bajo un mismo techo, o mejor dicho, bajo el cielo de la Plaza Mayor. Además, esta edición incorporaba novedades, como la Zona TAJUÑA ROCK, donde podíamos encontrar comida, bebida, merchandising de las bandas, artesanía, vinilos y todo tipo de complementos relacionados con nuestra querida cultura musical.

Pero vamos a lo verdaderamente importante: lo que ocurrió sobre el escenario.

Un escenario que, por cierto, presentaba importantes mejoras tanto en sonido como en iluminación. Y sí, también hubo humo… aunque en cantidades bastante más discretas de lo que algunos fotógrafos lo agradecimos.

Unos problemas técnicos obligaron a retrasar el comienzo aproximadamente una hora, pero finalmente todo quedó listo. El escenario se iluminó y arrancó una nueva edición del TAJUÑA ROCK.

ZERO

Después de muchísimo tiempo alejados de los escenarios, ZERO regresaban a la actividad. La banda de Pinto se presentaba con Gaby Boente a la voz, quien fuera vocalista de SARATOGA y participara en la grabación del mítico Mi ciudad, tomando el relevo del tristemente desaparecido José Antonio Manzano.

El resto de la formación recuperaba a músicos vinculados a aquella etapa que dejó para la historia del rock español un disco como En la batalla.

Directo al corazón fue el encargado de abrir fuego y poner en marcha las siete horas de rock que teníamos por delante. Si no me fallan las cuentas, este era apenas el segundo concierto de esta nueva etapa, pero sobre las tablas parecían llevar mucho más tiempo juntos. Se les veía compactos, seguros y perfectamente compenetrados.

De fuego fue la siguiente en caer, confirmando rápidamente qué había venido a buscar buena parte del público: hard rock ochentero en estado puro.

Llegaron Sigue corriendo y Loco por ti, dos temas que algunos seguidores reclamaban a gritos desde el público y que, evidentemente, tuvieron su recompensa. Personalmente eché de menos el tema que da título al álbum, En la batalla, pero la banda presentó un repertorio muy convincente.

El estado vocal de Gaby merece una mención especial, especialmente en Sin control, tema que la banda ha regrabado recientemente.

Quédate esta noche dio paso a Ya no tengo solución, antes de llegar al inevitable final con Buscando rock, uno de los grandes clásicos de la banda.

Eso sí, aquí tuve una sensación personal: el tema sonó algo más frenado que en su versión original. Le faltó aquella velocidad que lo hacía todavía más demoledor. Aun así, el regreso de ZERO fue una magnífica noticia y su actuación dejó claro que estamos ante una banda histórica que todavía tiene mucho rock que ofrecer.

Setlist

Directo al corazón

De fuego

Sigue corriendo

Loco por ti

Sin control

Quédate esta noche

Ya no tengo solución

Buscando rock

Cuatro años después de aquella actuación que revolucionó el TAJUÑA ROCK, IGNIS ANIMA regresaban mucho más maduros, más rodados y con Resiliencia como bandera.

Los madrileños subían a un escenario que ya conocían perfectamente y desde los primeros compases dejaron claro que la evolución experimentada durante estos cuatro años ha sido enorme.

La intro Kintsugi abrió paso a Cuervos, enlazando posteriormente con Euskal Aker. La banda ha crecido muchísimo y, después de haberlos visto varias veces durante estos años, sigo pensando que el futuro de IGNIS ANIMA es enorme.

Con Metal contra metal llegaron los primeros pogos y una participación cada vez mayor del público. Cuando el instante sea canción y Cinéreo sonaron enormes, mientras Cicatrices y Alma en llamas fueron coreadas por una legión de seguidores que la banda arrastra allá donde va. Esta vez, eso sí, sin autobús.

Llegaron Caminos por recorrer y uno de los momentos más esperados por los habituales: Otra ronda, por favor, con la famosa pócima haciendo acto de presencia. Algún día habrá que probarla…

Después llegó Resiliencia, que parecía destinada a ser la despedida. Pero faltaba un clásico. Y ese clásico no podía ser otro que Arde el Valhalla, con el que IGNIS ANIMA puso el broche final a una actuación de enorme nivel.

Setlist

Kintsugi

Cuervos

Euskal Aker

No solo es música

Metal contra metal

Cuando el instante sea canción

Cinéreo Alma en llamas

Caminos por recorrer

Otra ronda, por favor

Resiliencia

Arde el Valhalla

La historia de KTULU aquella noche comenzó casi como una película de suspense. A punto estuvieron de quedarse fuera del festival por problemas con la furgoneta que los transportaba. A la altura de Segovia, el vehículo decidió que hasta allí había llegado su aventura. La organización llegó incluso a plantearse modificar el orden de actuación si el retraso era importante.

Pero llegaron.

Y llegaron a tiempo para celebrar como merecía la ocasión el 30 aniversario de Confrontación.

Mascarillas antigás colocadas, intro preparada y, de repente, la PA explotó con Biocontaminación y Justicia, dos auténticos viajes en el tiempo que me llevaron directamente a aquella gira en la mítica Canciller, treinta años atrás.

Kontra adicción y Lado oscuro continuaron repartiendo metralla sonora, provocando que más de un cuello empezara a pagar la factura de tantos años de metal.

Tiempo hostil dio paso a uno de mis momentos favoritos de la noche: Crisis de fe. Con los diálogos de El cabo del miedo y Robert De Niro sonando de fondo, el tema fue sencillamente brutal. La canté con todas mis fuerzas, lo que posteriormente tendría consecuencias para mi garganta. Pero, sinceramente, ¿qué más daba?

Estábamos disfrutando como hacía tiempo y en esos momentos el dolor de garganta era un problema para mañana.

Legítima defensa y Delirium tremens mantuvieron el nivel de intensidad mientras el público parecía dispuesto a dejarse las cervicales sobre el suelo de la Plaza Mayor.

El latido del miedo y Sutil mutilación demostraron además el potencial de una formación con tres guitarras sobre el escenario. Si con dos ya había caña, imaginad lo que supone añadir una tercera.

También hubo espacio para Alma limbo polis y Forzados a la agonía, antes de entrar en la recta final.

La traca definitiva llegó con el tema perteneciente a la banda sonora de El día de la bestia, seguido por Apocalipsis 25D y Pura vida, que puso punto final a una descarga que nos dejó prácticamente sin respiración.

Setlist

Biocontaminación

Justicia

Kontra adicción

Lado oscuro

Tiempo hostil

Crisis de fe

Legítima defensa

Delirium tremens

El latido del miedo

Sutil mutilación

Alma limbo polis

Forzados a la agonía

Apocalipsis 25D

Pura vida

Llegaba el momento de los cabezas de cartel.

Desde Barcelona y con la particularidad de ser su única actuación en España, ANKOR eran uno de los grandes alicientes de esta edición. Y eso se notaba en el público, con seguidores llegados desde diferentes puntos del país e incluso desde Europa para disfrutar de una de nuestras bandas más internacionales.

Una formación acostumbrada a girar por todo el mundo y a pisar escenarios de festivales de la talla de Wacken no venía al TAJUÑA ROCK a pasearse. Venía a arrasar. Y lo consiguió.

La intro de Darkbeat, en la versión remix de Misstiq, preparó el terreno para que la banda saltara al escenario y descargara Darkbeat.

El sonido fue espectacular y los componentes de ANKOR no dejaron prácticamente un solo centímetro del escenario sin pisar.

Y en el centro de todo, Jessie demostrando por qué es una de las grandes voces de nuestra escena, moviéndose con absoluta solvencia entre las partes melódicas y los guturales.

El público estaba completamente entregado.

Embers cayó sin descanso, con David y Fito batiéndose en duelo guitarrero mientras los riffs afilados salían disparados hacia un público que no parecía tener intención de parar.

Venom y Walking Dead eran dos de los temas más esperados y la respuesta fue inmediata: saltos, cánticos y una auténtica fiesta.

En ese momento decidí subir a las gradas para recuperar fuerzas. Después de tantas horas de pie, el cuerpo empezaba a pedir una tregua. Pero desde allí arriba seguí disfrutando del espectáculo como uno más.

Jessie comentó lo extraño que resultaba para ellos hablar prácticamente todo el tiempo en español, acostumbrados a comunicarse en inglés durante sus conciertos internacionales. Pero se les veía felices, disfrutando como niños.

Y eso se transmitía en canciones como Stereo o Shhh… (I’m Not Gonna Lose It).

Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó cuando Julio tomó el micrófono y, después de agradecer el trabajo al resto de la banda, le propuso a Fito convertirse en el padrino de su última hija.

La reacción fue inmediata. Aplausos, emoción y alguna lágrima sobre el escenario.

Después de semejante momento, tocaba volver al metal.

The Monster I Am y Nagato · Purple Eyes nos llevaron hacia el tramo final, antes de que MADARA · Endless Dream pusiera el punto final a una actuación tremendamente dinámica, llena de cambios de ritmo y con una banda que volvió a demostrar por qué ANKOR se encuentra entre las formaciones punteras del metal nacional.

Setlist

Intro (Darkbeat – Misstiq Remix)

Darkbeat

Embers

Venom

Walking Dead

Stereo Shhh… (I’m Not Gonna Lose It)

The Monster I Am

Nagato · Purple Eyes

MADARA · Endless Dream

MOZÁRABE

Y cuando parecía que después de varias horas de metal ya no quedaban fuerzas, llegaron los andaluces MOZÁRABE para demostrar que todavía quedaba mucha gasolina en el depósito.

Su presencia fue una sorpresa para muchos, ya que no es habitual verlos actuar fuera de Andalucía. Liderados por Manuel Escudero y Randy López, dos auténticos veteranos de la música andaluza, llegaban con un homenaje al rock de su tierra.

MEDINA AZAHARA, TRIANA y otros grandes nombres del rock andaluz fueron los protagonistas de un repertorio perfecto para cerrar una noche tan larga.

Junto a ellos, José Molina a la batería, Paco Delgado a los teclados y Nacho «Papote» a la guitarra completaban una formación que sabía perfectamente qué teclas tocar para conquistar al público que todavía resistía.

Al-Hakim abrió el concierto y desde ahí comenzó un auténtico viaje por la historia del rock andaluz.

Al-Andalus, Todo es de color, popularizada por TRIANA, y Recuerdos de una noche fueron cayendo una tras otra, con Manuel y Randy alternándose en las voces e incluso dejando algunas canciones completas en manos de este último.

La esquina del viento y Navajas de cartón nos llevaron directamente a ese universo de MEDINA AZAHARA que tantos seguimos disfrutando. Y entonces llegó Velocidad. Tocaba volver a saltar y cantar. Había recuperado algo de fuerzas durante el rato sentado y ahora tocaba gastarlas de nuevo.

Después llegó El lago, otra de esas canciones imprescindibles tanto para los seguidores de MEDINA AZAHARA como para quienes crecimos escuchando el rock andaluz en todas sus variantes.

Amanecer en el puerto preparó el terreno para Córdoba y Caravana española, dos auténticos himnos. Pero si hablamos de imprescindibles, no podía faltar Necesito respirar. Y, evidentemente, quienes todavía permanecíamos en el recinto la cantamos a pleno pulmón.

Todo tiene su fin parecía anunciar el final. Pero todavía quedaban fuerzas. Paseando por la mezquita dio paso al tramo final dedicado a TRIANA, con Abre la puerta y Tu frialdad.

Parecía que ahora sí se había terminado, pero el público pidió una más, y MOZÁRABE concedió.

Una noche de amor puso finalmente el punto final a una edición del TAJUÑA ROCK que ya tenía el reloj marcando las cuatro de la mañana.

Era hora de recoger, guardar las cámaras, intentar recuperar la voz y empezar a pensar en la próxima edición.

Setlist

Al-Hakim

Al-Andalus

Todo es de color

Recuerdos de una noche

La esquina del viento

Navajas de cartón

Velocidad

El lago

Amanecer en el puerto

Córdoba

Caravana española

Necesito respirar

Todo tiene su fin

Paseando por la mezquita

Abre la puerta

Tu frialdad

Una noche de amor

Toca cerrar esta crónica dando las gracias a la organización por el enorme trabajo realizado y por facilitarnos nuestra labor. Aunque, como suele ocurrir en estos eventos, siempre aparece alguna situación puntual que no representa el trabajo de todo un equipo.

Gracias también a los compañeros del foso por el buen rollo y por compartir horas de trabajo, carreras, cámaras y pasión por la música.

Durante el festival tuvimos además la oportunidad de entrevistar a IGNIS ANIMA y ANKOR. Entrevistas que verán la luz próximamente.

Y ahora sí.

Después de siete horas de rock, miles de decibelios, guitarras, pogos, voces rotas, cámaras echando humo y muchas ganas de volver a vivirlo…

Nos vemos en el TAJUÑA ROCK 2027.

¡larga vida al TAJUÑA ROCK!

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