Review: AGENT STEEL y el viaje espacial de “No Other Godz Before Me”

Incluso en tiempos de pandemia, hay temas que no pasan de moda. ¿De dónde venimos? ¿Cómo llegamos aquí? ¿Hay alguien más en el universo aparte de nosotros? Por supuesto, las hipótesis y teorías se abren camino entre multitud de conspiraciones. Quizás la Tierra sea nuestro planeta… ¿Y de alguien más? Hace 37 años, un grupo de jóvenes de Los Ángeles decidieron que su música metal tuviera una única temática. Revolucionaria dentro del estilo típico del thrash ochentero, AGENT STEEL dio rienda suelta a los extraños sucesos relacionados con extraterrestres, experimentos secretos, OVNIS y hechos históricos de los que nadie sabe la auténtica verdad. Sin embargo, el azar hizo que cada intérprete fuese abandonando la formación poco a poco hasta que su frontman y fundador, el brasileño Cyriis, dejó de construir aquellas líricas que más que headbangear, hacían pensar a los fans. Tras varias disputas por los derechos de autor y peleas judiciales, los pioneros regresan como dioses. Tras 22 años desde su partida, Cyriis regresa para enseñarnos que el thrash metal sigue muy presente en el universo con un nuevo álbum, No Other Godz Before Me, el cual promete la vuelta al enigma musical que caracterizó a la banda.

A modo introductorio como en la mayoría de los álbumes, un universo de ciencia ficción y extraterrestres viene de la mano de Passage to Afron V. Los riffs melódicos y arpegios se suceden para crear un clima enigmático que no tardará en reventar la escena sin previo aviso. De ahí, entra Crypts of Galactic Damnation, donde ya se nota la influencia thrash y speed propia de AGENT STEEL. Aunque un poco más envejecida, la voz de Cyriis sigue igual de limpia que en años anteriores. Lo único pobre a reseñar es la utilización del autotune, el cual suponemos que se utiliza para dar algo más de calidad al vocalista. Sin duda, el punto fuerte de este tema son las zonas solistas, que combinados con unos riffs espaciales, crean un moshpit inmediato en la mente de cualquiera. Terminando el primer bocado del álbum, aparece tema homónimo, No Other Godz Before Me. Se sigue la estela anterior, aunque hay muchos matices que orientan el estilo al speed propio de la década de los 80, antes de que el thrash reventase la escena underground. Aunque la banda nunca se ha decantado por un estilo único, siempre se les ha considerado thrash metal clásico. El disco parece ir a más, pues a diferencia de la anterior, esta pieza musical suena aún más potente y cruda. A pesar de una nivelización más orientada al aspecto interpretativo, las guitarras no cesan ni abducidas o encerradas en cápsulas de cristal, siendo la harmonización a dúo un aspecto muy remarcable.

¡Pobres extraterrestres si tuvieran oídos! Trespassers mete una pesadez musical que no todos podrían aguantarla, más si le sumas los intensos agudos de Cyriis. El mismo frontman parece estar cómodo durante la grabación del álbum, pero de nuevo, el autotune jode lo que es un tema de intensos riffs a base de figuras cortas y tempos insanos. Casi a la mitad del disco, puedo decir que me encuentro en mitad de una novela de Asimov, rodeado de cibernética, viajes espaciales, otros mundos y la sensación de ser abducido dentro de la banda. No solo Cyriis es la estrella del sistema solar, pues los coros del resto de la banda ayudan a dar consistencia en un tema que se hace pegadizo y difícil de olvidar. Lanzado como primer single tras anunciarse el regreso de Cyriis, The Devil’s Great Trick quiere hace un trato contigo. Si lo escuchas, te salvarás de ser un imbécil rodeado de bondad y divinidades. En mitad de unos ritmos salvajes y constantes, los solos harmonizados se suceden con las voces tuneadas. No es que sea un fallo como tal, pero arruina la interpretación del vocalista, más siendo su vuelta triunfal y posterior permanencia. ¡Eso espero, joder! La música entiende de ciencia ficción y por ello, Sonata Cosmica es un himno en mitad del espacio. Dando un estilo brasileño al inicio de las líricas, el viaje hacia Afron V va terminando. ¡Ojalá fuese igual en el aspecto musical! Para lo que llevamos analizado de disco, se merece nuestro reconocimiento, aunque hay muchos aspectos a pulir en la realización del disco. Tal y como se indica en el título, los ritmos melódicos parecen sacados de una ópera, lo cual contrasta con el tinte thrasher del tema. No obstante, AGENT STEEL es rapidez a la velocidad de la luz. Por ello, tres canciones acuden como fotones de un planeta desierto en mitad de un sistema estelar.

En primer lugar, Veterans of Disaster invierte su pesadez en riffs desbocados con un bajo que les sigue de cerca. A primera vista, se da un aspecto groove que la voz de Cyriis ayuda a evitar la transformación del estilo musical. Quitando el aspecto del Autotune, el estrellato se lo lleva el cuarteto que acompaña al vocalista. Con una interpretación impecable, demuestran darlo todo en el estudio, ¡imaginaos en el escenario! El breve dúo solista hace que este tema sea una delicia auditiva en la estación espacial internacional. ¿Notáis la ralentización del tempo en pleno solo? Pocas bandas lo consiguen de una manera tan perfecta y notable. En mitad del sándwich thrasherCarousel of Vagrant Souls viene de galope con multitud de riffs vivos en mitad de una batería exaltada y sincronizada. Más directos y crudos, la esencia speed supera al thrash. Simulada y casi compuesta en base a los míticos álbumes pioneros, Skeptics Apocalypse y Unstoppable Force, deja un gran sabor de boca que ni el poco Autotune es capaz de corromper. Incluso el bajo aparece de improvisto en ciertas zonas, lo cual es de mucho agradecer. Por último, The Incident cierra la caravana con la vuelta de ritmos a tempos medios, una constancia de los compases y un estilo pegadizo que se hace algo repetitivo. A pesar del intenso solo, se observa una bajada de la carga musical, orientando el estilo hacia el heavy clásico.

No es por ser ofensivo, ¡de verdad! ¡El tercer single previo al álbum es una puta locura de thrash metal puro y duro! Outer Space Connection es la prueba definitiva de que los alienígenas viven entre nosotros y que Cyriis sabe cómo entonar una voz thrasher y combinarla en connotaciones melódicas. Sin embargo, este tema está mal masterizado, pues se escuchan nivelizaciones en vivo, alternancias de volumen y algunas características técnicas que hacen un final abrupto de un buen disco. El viaje termina con ciertos problemas que Entrance to Afron V intenta solucionar en un bucle infinito al comienzo del álbum. El viaje interplanetario termina y lo que vendrá después, ¡imagínatelo! Los temas instrumentales son geniales y demuestran mucha creatividad, aunque no son la mejor forma de desviar la mirada cuando hay cosas por mejorar. ¿Crees que estás solo en el mundo? ¡Puede que sí, puede que no! Lo que podemos sacar en claro es que la vuelta de Cyriis a AGENT STEEL es lo que necesitaban los thrashers californianos para reinventarse en tiempos modernos y dejar el listón tan alto como a comienzos de su carrera profesional. No Other Godz Before Me supone una bestialidad extrema que no todos aguantarían en un concierto. Desde The Metal Family, vuestro redactor y crítico Wesker le adjudica una secreta nota de 8,8. Las alienígenas han regresado y en su presencia, el thrash metal queda aún más dignificado de forma gloriosa y épica.

Tracklist

1 – Passage to Afron V

2 – Crypts of Galactic Damnation

3 – No Other Godz Before Me

4 – Trespassers

5 – The Devil’s Greatest Trick

6 – Sonata Cosmica

7 – Veterans of Disaster

8 – Carousel of Vagrant Souls

9 – The Incident

10 – Outer Space Connection

11 – Entrance to Afron V

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