Review: GOBLET y el mágico “Bastard Thrash”

La magia se podría entender como la ciencia desconocida y que no entendemos. Dentro de ella, ocurren fenómenos que escapan a la realidad. Uno es la experimentación, así como la fusión de elementos para encontrar algo nuevo. En la música, la magia también existe. Por ejemplo, un grupo americano, GOBLET, nos quieren enseñar cómo se combina el thrash metal con toques varios de metal extremo y death. Sin embargo, a veces las cosas no salen tan bien como uno quisiera. Las fusiones musicales y géneros modernos pueden no ser del agrado de todos. Bastard Thrash nos quiere llegar al corazón con temas cortos y cargados de pasión, aunque el sentimiento no siempre es mutuo. Por eso, vamos a hablar de GOBLET y su álbum debut, el cual tiene sorpresas, aunque no muchas para oyentes veteranos.

Madman in a Band Van nos deja un sabor de boca intenso y un estilo death/thrash con una buena combinación sonora y coordinación típica del crossover noventero. Los breaks, voces rabiosas y batería continua dejan paso a Tupperware Extraordinaire, que sigue la línea del tema anterior pero incluyendo una esencia más thrash con la inclusión de quintas salteadas, double time y coros en los estribillos. A pesar de los fuertes riffs solistas, se echa de menos la presencia de algún que otro solo instrumental. Wing Fling se convierte en el primer tema con estética pura del thrash. Los insanos ritmos y la melodía desarraigada son capaces de levantar un mosh pit en cuestión de segundos. Sin duda, una melodía digna de bandas clásicas y legendarias. Acto seguido, precede Dragons in Space, donde se continúa la tralla thrasher anterior. Con una inclusión más variada de breaks y coros, la furia se denota en las estrofas sin perder potencia musical.

De repente, entra en acción Beer at the Wine Bar, el thrash definitivo de un álbum cuyo inicio, algo variable, se consolida en menos de dos minutos. Corto, intenso, vivido… Cualquier calificativo se queda atrás en la definición de un tema que da esencia al disco en su totalidad. Aunque Hungover as Fuck quiere seguir la línea antecesora, el listón queda tan alto que es imposible alcanzarlo. El bajo asoma tímidamente en ciertas zonas melódicas, el cual parecía desaparecido. De los toques death iniciales no hay mucha presencia, pero sí un estilo que resuena más a crossover. Forced Blunt Trauma es la prueba de que el bajo tiene su protagonismo de vez en cuando y que tiene mucho que ofrecer en esta fusión de estilos encaminada al thrash. El final de este tema pasa a ser más técnico, donde aparece un toque death muy breve. Otro pelotazo de fusión es Wavecrasher, que nos devuelve el inicio oscuro y desbocado del álbum. El thrash desaparece para dejar a riffs que varían en mitad de breaks y rupturas musicales. Tras escuchar la mitad del disco, seguimos echando de menos algún que otro solo, fuera de guitarra, bajo o batería. La creatividad rítmica se demuestra a primera vista; la solista no.

Garden of Odin mete, de regreso, el estilo crossover con más inclusión thrasher y sin zonas pesadas del death. Algunos ritmos solistas se escapan de aquí, dando la sensación de minisolos, los cuales dan una varianza junto a los breaks. Metrognome With a G es otra prueba más del potencial thrasher que GOBLET esconde en su interior. La velocidad y los tempos rápidos vuelven a dejar el listón en la zona top. Si le sumamos los coros y la batería continua a caja y bombo, este tema revienta el escenario allí donde se interprete. Para ir acabando, dos temas rescatan el toque crossover y death que caracteriza a casi toda la obra musical. Bald Motherfucking Eagle y Royal Jelly tienen en común una batería a toda caña que no para ni siquiera en las rupturas rítmicas. El primer tema se transforma en thrash en su mitad y el segundo muta de piel varias veces. La voz se vuelve más agresiva conforme el thrash aparece en las zonas musicales y el resto de la banda apoya en un aumento de la potencia vocal.

Finalmente, Hashtronaut reúne los esquemas escuchados y analizados hasta ahora. En primer lugar, se convierte en el tema más largo con una duración de seis minutos. Después, nos hace un recopilatorio de todo lo expresando antes, sean mezcla de estilos o estructuras musicales. Los instrumentos tienen su presencia en algún momento, se denota la diversidad estética, vuelven a aparecer los minisolos y hay una resonancia que recuerda a cada uno de los temas anteriores. Hay aportaciones novedosas dentro del thrash y el crossover, pero no son resultados reseñables desde el punto de vista creativo. Podría catalogarse como un crossover corriente y moliente sin ser muy crítico. Bastard Thrash de GOBLET es el inicio de la banda, sí, aunque hay camino por recorrer. En mitad de la fusión actual de géneros, desde The Metal Family, vuestro redactor y crítico Wesker le adjudica una conforme nota de 7,7. La constancia y creatividad son puntos a favor de una agrupación musical y la unión de ambos más todavía.

TrackList

1 – Madman in a Band Van

2 – Tupperware Extraordinaire

3 – Wing Fling

4 – Dragons in Space

5 – Beer at the Wine Bar

6 – Hungover as Fuck

7 – Forced Blunt Trauma

8 – Wavecrasher

9 – Garden of Odin

10 – Metrognome With a G

11 – Bald Motherfucking Eagle

12 – Royal Jelly

13 – Hashtronaut

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