Recuerdo que la última vez que ví a STING fue en el 2011 con la Orquesta Ciudad de Granada precisamente en la Plaza de Toros, en un formato sinfónico. 15 años después el artista se reencuentra con nuestra ciudad con su gira Sting 3.0, un formato reducido a trío que apuesta por la cercanía y la fuerza de las canciones por encima de cualquier artificio, y el resultado fue un concierto de casi dos horas en el que el británico repasó tanto su brillante carrera en solitario como los grandes clásicos de THE POLICE ante un recinto completamente abarrotado. El «sold out» con el que ha recorrido España quedó plenamente justificado desde el primer acorde.
En este caso voy como redactor, por lo que uso las fotos oficiales del evento para ilustrar la crónica.
La tarde comenzó con un ambiente relajado en los alrededores del recinto, mientras los asistentes aprovechaban los últimos minutos antes de la apertura de puertas. Tras la actuación de los teloneros, DEA MATRONA, los técnicos ultimaban los detalles sobre un escenario de aspecto minimalista donde únicamente esperaban los instrumentos de los tres músicos. Sin grandes decorados ni efectos espectaculares, sólo una pantalla gigante, y efectos de luces, sin estridencias, ni sobreproducciones, todo estaba preparado para que las canciones fueran las auténticas protagonistas.




