El panorama del rock urbano en España vive una profunda transformación con el nacimiento oficial de VAMOS CON TODO. La joven formación de Azuqueca de Henares (Guadalajara), anteriormente conocida como VOLVORETA, ha decidido adoptar de forma definitiva el título de su primer trabajo discográfico como su nueva denominación oficial. Este cambio de identidad responde a la necesidad de evitar conflictos con los registros legales del nombre en el futuro, pero también representa una declaración de intenciones y una actitud firme ante cualquier adversidad.
La agrupación, que la crítica y los medios especializados catalogaron en sus inicios como el auténtico «relevo generacional» del rock callejero, mantiene intacto su espíritu inconformista. A pesar de su juventud, los componentes de la formación presumen de estudiar y hacer rock en castellano, inspirándose en las raíces de leyendas como LEÑO, TOPO, ASFALTO, BARÓN ROJO u OBÚS, pero aportando la frescura propia de su edad.
De las cenizas de su anterior etapa surge su nuevo trabajo de estudio, titulado Volvoreta II. Aunque en la práctica se trata de la segunda entrega de su carrera, formalmente se presenta como el debut de esta nueva era. El disco ha sido grabado en los estudios Meigasound de Ourense bajo la producción de Carlos del Río (LOS MOTORES), logrando un sonido mucho más contundente, una producción cuidada y una identidad sonora plenamente definida.
El lanzamiento se acompaña del sencillo Loros callejeros, una crónica que retrata con absoluta fidelidad las vivencias cotidianas de la juventud veinteañera: la rutina de las clases, los recreos, los bancos de la calle y la búsqueda de bares con la cerveza fría y barata. Este tema se suma a los adelantos previos que ya anticiparon la fuerza del plástico, tales como El gobernante, ¡Vámonos! y Rompan filas.
