No era un domingo cualquiera; era mi reencuentro con INFECTED RAIN por quinta vez y con BUTCHER BABIES por cuarta. BLACK SPIKES era, sin embargo, mi primera vez. Gracias a la promotora Madness Live!, la cita fue en la sala Mon, una sala que a mi guasto cuenta con una iluminación bastante pobre, haciendo muy difícil nuestra labor fotográfica. Luces muy bajas, todas de contra y las frontales apenas existentes y con muy baja potencia; dicho esto, las fotos que ilustran este artículo son casi un milagro.
En una noche donde el metal contemporáneo desplegó todas sus aristas, desde la crudeza más visceral hasta la teatralidad escénica, tres bandas internacionales tomaron Madrid como campo de batalla sonoro, dejando claro que el relevo generacional del género está más que asegurado.








