El proyecto WOLVES IN THE THRONE ROOM regresa con Estuary, que se presenta como la obra más feroz y transgresora hasta la fecha dentro de la trayectoria del grupo. Este nuevo trabajo, grabado de manera analógica y sin atajos en su propio estudio Owl Lodge, ubicado en Olympia (Washington), busca limpiar la psique del oyente de cualquier estancamiento. A través de guitarras incisivas, percusiones masivas y una rica imaginería alquímica, el disco se transforma en un vehículo para la evolución y la renovación.
La edición limitada más exclusiva en Relapse Records ya se ha agotado y el resto de las variantes se están vendiendo rápidamente.
El universo conceptual de Estuary sitúa al oyente en un escenario donde diversas tribus rodean estructuras de una era industrial pasada sin conocer su propósito original. Al otorgarles un nuevo significado, emergen nuevas sociedades. Sobre esta temática, el guitarrista Kody Keyworth ha explicado: «Tuve un sueño hace dos años mientras estábamos de tour por Alemania. En un futuro lejano, el reducido número de humanos que sobrevivían se organizaba en pequeñas tribus que veneraban y rendían culto a gigantescas y decrépitas torres de aerogeneradores. Sin saber qué eran esas estructuras ni cuál era su función, asignaban una importancia inmensa a uno de los últimos vestigios de la sociedad industrializada. Las nuevas religiones y la mitología que se crearían a partir de esto me fascinaron; me pareció profundamente conmovedor y me ayudó a inspirar una visión de lo que ese mundo supondría para la humanidad tras la caída».
El álbum opera como águilas y lobos descendiendo sobre la desolación y la entropía, activando el dominio latente mediante la magia y la esencia letal de la virilidad.
Como primer adelanto de este trabajo, ya se encuentra disponible en streaming el single titulado Ghosts Among the Obelisks. La canción introduce al oyente en la atmósfera sombría y mística del álbum, sirviendo como carta de presentación del universo sonoro y lírico que compone esta nueva etapa conceptual.

